La lactancia materna, beneficiosa para la salud del corazón

lactancia1.jpg

El periodo de lactancia materna reporta numerosos beneficios emocionales y físicos, tanto a la madre como al bebé, a corto y largo plazo. No en vano la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que los periodos de lactancia se alarguen hasta los 24 meses: hacer 6 meses lactancia exclusiva y, introduciendo la alimentación externa progresivamente, continuar hasta los 2 años.

¿Qué beneficios tiene la lactancia para el corazón del bebé?

La composición y la gran cantidad de nutrientes de la leche materna influyen de manera fundamental en el correcto desarrollo del niño y en una mejor salud presente y futura.

Pero los beneficios no se limitan a este aspecto general, sino que se pueden concretar en la salud cardiovascular. La OMS afirma que “los adultos que de niños tuvieron lactancia materna suelen tener una tensión arterial más baja, menos colesterol y menores tasas de sobrepeso, obesidad y diabetes de tipo 2. También hay datos que indican que las personas que tuvieron lactancia materna obtienen mejores resultados en las pruebas de inteligencia”.

¿Qué beneficios cardiovasculares tiene la lactancia para las madres?

Hay diversos estudios que han demostrado que dar el pecho tiene también importantes beneficios a largo plazo para la salud del corazón de las madres. Este aspecto está relacionado con la capacidad que tiene la lactancia a la hora de modificar el metabolismo de la glucosa y los lípidos, junto a la de movilizar los depósitos de grasa acumulados en el organismo durante el embarazo.

lactancia4.jpg

Y es que la producción de leche materna es un proceso metabólico activo que requiere un gasto diario de entre 200 y 500 calorías al día. Para hacernos una idea, harían falta una hora diaria de ejercicio de natación o bicicleta (cuesta arriba), para quemar tal cantidad de calorías.

Así que, además de los beneficios que supone este gasto de grasa para la salud del corazón, es indudable la ventaja de la lactancia a la hora de perder el peso que se ha ganado durante el embarazo, frente a las madres que optan por el biberón.

Esta modificación del metabolismo de la glucosa y los lípidos que comporta amamantar al bebé también supone un menor riesgo de diabetes y un aumento del colesterol bueno (HDL).

En concreto, un estudio realizado por el departamento de obstetricia, ginecología y ciencias reproductivas del Centro de Investigación sobre Salud, en la Universidad de Pittsburgh, EEUU, quiso comprobar los beneficios en la salud cardiovascular a largo plazo de mujeres que amamantaron, tomando como muestra durante 8 años a 140.000 mujeres en su periodo de postmenopausia.

lactancia2.jpg

Los resultados, aún 35 años después de haber dado el pecho por última vez, fueron muy reveladores y concretos:

1. Las mujeres que amamantaron a su bebé al menos durante un mes, resultaron menos propensas a tener presión arterial alta, diabetes, colesterol alto y enfermedades cardiovasculares.

2. Las mujeres que amamantaron durante más de un mes, mostraron los mismos beneficios pero, además, un menor el riesgo de sufrir ataques cardíacos, accidentes cerebrovasculares o enfermedades del corazón.

3. Las mujeres que alargaron el periodo de lactancia más de un año tenían menos posibilidades de sufrir un infarto, una embolia o de desarrollar una enfermedad coronaria:

  • redujeron un 12% su probabilidad de presentar presión arterial alta,
  • redujeron un 20% la posibilidad de sufrir diabetes,
  • redujeron un 19% las tasas anormales de colesterol, y
  • el riesgo de enfermedad cardiovascular se redujo un 9%, en comparación con mujeres que nunca amamantaron.

Por último, hay que tener en cuenta que la alimentación de la madre influye en la calidad de la leche en algunos aspectos, como en la cantidad de ácidos grasos, los niveles de algunos minerales, proteínas y vitaminas del grupo B. Los niveles de otros nutrientes, sin embargo, permanecen estables.

Por eso es importante que la madre esté bien nutrida durante el periodo de la lactancia. Los beneficios son innegables tanto para ella como para el bebé.

Publicado el 03-08-2016
Facebook Twitter Google+ LinkedIn
FarmaCardio