Hipertensión e ictus

9_ictus_web.jpg

La gravedad de la hipertensión arterial reside en que constituye un factor de riesgo importante de las enfermedades cardiovasculares. La presión elevada produce complicaciones severas para la salud y está demostrado que una reducción mantenida de las presiones arteriales aumenta de forma significativa los años de vida del paciente. Una de las maneras de manifestarse más alarmante es con un accidente vascular cerebral (ictus) que puede originarse por un derrame cerebral o una embolia, lo que puede dar lugar a un infarto cerebral.

La hipertensión es el principal factor de riesgo para sufrir un ictus, aunque no es el único: la obesidad, la diebetes, fumar, beber alcohol o el consumo de drogas son otros factores que también pueden desencadenar un ictus.

La pérdida de fuerza en una extremidad, ya sea un brazo o una pierna, anomalías al hablar, pérdida brusca de visión o alteraciones en la sensibilidad son síntomas ante los cuales hay que correr al hospital porque pueden ser señales de su aparición.

Existen dos tipos: el isquémico y el hemorrágico. El primero es debido a que la sangre no llega a una parte del cerebro porque una arteria queda taponada por un coágulo y el segundo porque se rompe un vaso sanguíneo del cerebro. En cualquiera de los dos casos, la circulación de la sangre del cerebro se interrumpe y al área afectada no llega el oxígeno, lo que provoca lesiones o muerte del tejido cerebral.

El ictus isquémico es el más frecuenta (85% de los casos) y predomina entre las personas mayores (a partir de 60 años). El ictus hemorrágico, que corresponde al 15% de los casos, tiene mayor incidencia en las personas más jóvenes. Se calcula que 1 de cada 10 ictus se produce antes de los 45 años. En muchos casos se debe una malformación en las arterias que provoca que, de repente, un día se rompa una pared que nadie sabía que estaba debilitada.

Combatir la hipertensión

La hipertensión arterial hemos dicho que es una de las principales causas para que se produzca un ictus, pero también puede favorecer la aparición de otras enfermedades del corazón como el infarto de miocardio o una insuficiencia cardíaca. La hipertensión es una enfermedad que afecta a a10 millones de españoles.

Una tensión arterial con valores 140/90 ya se considera hipertensión. Entre 120/80 y 140/90 se considera un estadio de pre-hipertensión. Es una patología que no presenta síntomas y que solamente se detecta con revisiones periódicas.

Para controlarla es importante hacer algunos cambios en el estilo de vida como son realizar actividad física, adoptar una dieta saludable baja en sal, abandonar el tabaco y evitar el estrés.

Publicado el 23-07-2015
Facebook Twitter Google+ LinkedIn
FarmaCardio