Las castañas, buenas para tu salud

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Es otoño y tiempo de castañas. Están en los bosques, en las tiendas de alimentación y en las calles, donde en multitud de esquinas llenas de humo blanco, los quioscos de castañas asadas nos atraen con su aroma. Si hay un fruto seco característico de esta época sin duda es éste, aunque algunas de sus propiedades, como un bajo nivel calórico (190 kcal. por cada 100 gr.), lo diferencian de los demás y lo hacen especialmente saludable para prácticamente todo el mundo.

Nutricionalmente, por cada 100 gramos de castañas 40 gramos son agua, 40 gramos son hidratos de carbono, 5 gramos son grasas y 4 gramos son proteínas.También tienen un alto contenido en fibra: 7 gramos.

Además, las castañas aportan vitamina E, vitaminas del grupo B y contienen minerales como calcio, magnesio, potasio, hierro, fósforo, sodio, yodo, selenio y zinc que le otorgan numerosos beneficios para la salud.   

Beneficios de comer castañas

Como el tema principal del blog es la salud cardiovascular, podemos comenzar por decir que las castañas, como todos los frutos secos, contienen buenos niveles de grasas saludables y ácidos esenciales Omega 3 y 6, que cumplen una función cardioprotectora. Además, al ser un alimento de origen vegetal, no contiene colesterol. Y su bajo contenido en sodio y su alto contenido en potasio lo hacen apto para las personas hipertensas.

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Por otro lado ayuda a combatir la obesidad, ya que su alto contenido en fibra, agua e hidratos de carbono, lo convierten en un alimento saciante que aporta pocas calorías (un cartucho de 10 castañas asadas tiene aproximadamente 200 cal). Las personas diabéticas tampoco tienen restricción para comer este fruto seco, ya que los hidratos de carbono son de absorción lenta y no producen picos de azúcar en la sangre. Además, hay estudios que apuntan a que las castañas tienen propiedades antiinflamatorias y antioxidantes, que previenen las enfermedades cardiovasculares.

Otros beneficios saludables de las castañas nos vienen dados por su alta cantidad de fibra, que ayuda a realizar digestiones ligeras y cuida la flora y el tránsito intestinal, lo que mejora nuestro sistema inmunológico y previene problemas de estreñimiento y otros más graves del intestino grueso, como el cáncer de colon. En este sentido debemos comentar que las castañas crudas son un poco más indigestas por su contenido en taninos, así que debemos comerlas en menor cantidad y masticando bien si optamos por esta opción en vez de asadas o hervidas. Y no debemos olvidar que la harina de castaña no contiene gluten, por lo que es apta para este tipo de dietas.

Su aporte en minerales, como el calcio el fósforo y el magnesio, benefician el cuidado de los dientes y la salud ósea, por lo que el consumo de castañas es muy recomendable en los niños, las personas mayores y las mujeres, especialmente tras la menopausia. Como la proteína vegetal contiene todos los aminoácidos esenciales, además de para estos grupos de población, su consumo también está especialmente indicado para los veganos y los deportistas.

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Los altos niveles de minerales y vitaminas del grupo B presentes en las castañas le confieren un efecto protector del sistema nervioso que previene las enfermedades de tipo neurológico. Y el hierro ayuda a combatir problemas de anemia (sobre todo en combinación con la vitamina C) de fatiga y la falta de ánimo, muy común en esta época del año. Por otro lado, el potasio también ayuda a controlar la retención de líquidos.

Aprovecha esta temporada y disfrútalas en familia y con los amigos, ya sea en la tradicional castañada o  en cualquier otro momento. Tienen muchos beneficios para la salud y además, ¡están riquísimas!

Publicado el 30-10-2017
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